Un desayuno de lujo, los churros

Churros se encuentran por lo general en bares y chocolaterías, pero, porque no tomarlos por la mañana como un regalo de desayuno. Pues bien la respuesta que muchos dirían es que no da tiempo a prepararlos por el tiempo que precisamos y de un día para otro no están ricos, pero y si los compramos congelados y disponemos de una freidora, pues podríamos tenerlos listos en cuestión de minutos, entonces si podríamos disfrutar de un desayuno delicioso todas las mañanas.

Fueron introducidos en la década de 1700 como un bocado rápido en ferias y hoy en día en casi todas las ciudades o pueblo habrá lugar en donde puede comprarlos frescos pero en todo supermercado podemos encontrarlos congelados listos para ser fritos.

La mejor manera de disfrutarlos es comerlos es calientes, recién hechos salidos de la freidora. En el momento que los sumergimos en su taza de chocolate o un café, se nos empieza hacer el paladar agua y las papilas gustativas se disparan. Todo un regalo para el paladar y una explosión de sabores a primera hora de la mañana.

Normalmente una vez fritos, a los churros se le puede espolvorear con un poco de azúcar y canela, pero también se pueden rellenar de chocolate o crema pastelera, pero todo depende del gusto que tengamos y del tiempo.

Cualquiera que sea la forma en que más nos guste comerlos, lo principal es disponer de ellos en nuestro congelador y si podemos, los fines de semana podemos hacerlos de forma artesanal, pero para el día a día podemos contar con los elaborados y congelados.

Por último, un detalle muy importante y del que pocos se percatan es el aceite en el que los freímos, lo ideal sería un aceite de girasol o maíz, yo prefiero el de maíz, le da una sustancia muy parecida al de las churrerías. Si utilizamos un aceite de oliva, lo que conseguiremos será transmitir a los churros ese sabor intenso que tiene el aceite.

 

 

Protege tu hogar en vacaciones

Con la llegada de las vacaciones comienzan los viajes y escapadas, lo cual supone pasar tiempo fuera de casa. Es por ello que debemos tomar las medidas necesarias para que nuestro hogar quede bien protegido y que a la vuelta no nos encontremos sorpresas. Para ello podemos seguir los siguientes consejos:

cerrajeros en vigoComprobar el estado de las puertas, ventanas y cerraduras es importante para evitar un posible asalto. Si es necesario llamar a un cerrajero para que nos ayude con los posibles desperfectos. Hay que comprobar estos elementos de forma minuciosa y repararlos antes de abandonar la vivienda. La instalación de una cámara de seguridad puede ser útil, así como la programación de algún sistema de iluminación.

Cuando vamos a pasar un tiempo fuera de casa, conviene cerrar todas las llaves de paso de agua y gas, bajar los fusibles eléctricos y revisar todos los enchufes. Además de ahorrar energía estaremos salvaguardando nuestro hogar de cualquier imprevisto como puede ser un cortocircuito, un grifo mal cerrado, etc.

Una vivienda demasiado cerrada suele ser objetivo de posibles asaltantes, por lo que conviene dejar señales visuales. No viene mal pedir la ayuda de algún vecino de confianza que se encargue de recogernos la basura, vaciar buzón.

Nunca deben dejar dinero, joyas o cualquier otro objeto de valor a la vista. Lo ideal es dejar todo a buen recaudo en una caja de seguridad o en manos de alguna persona de confianza.

Evita que las llaves de casa lleven ningún tipo de inscripción con la dirección completa de casa, así evitamos dar pistas sobre nuestra vivienda en el caso de que las perdamos.

 

 

Para más información visite http://www.cerrajero-sevilla.es

Alimentos que no se deben congelar

La congelación de alimentos es una forma de conservación basada en la solidificación del agua que poseen estos. A pesar de que es uno de los métodos más usados en la actualidad para preservar a los mismos, existen alimentos que no hay que congelar. Los cuales serán mostrados en este artículo al igual que las consecuencias tras el congelamiento de determinados alimentos.

A pesar de que es un grupo muy extenso, hay algunos que son más frecuentes que otros, se destaca:

  • Los platos previamente cocinados, como en el caso de la pasta, el arroz, los espaguetis o macarrones.
  • Las patatas que han sido hervidas o cocidas.
  • Algunas salsas como la mayonesa, vinagreta y salsas en base a queso.
  • Algunos tipos de hortalizas y hierbas como la lechuga, la col, el rábano o el pepino.
  • Cualquier alimento frito.

Efectos causados por congelar determinados alimentos:

  • Si tratamos de congelar la cebolla o el pimentón, alteraremos su sabor
  • Al tratar de congelar hierbas como el pimiento verde, el clavo, la pimienta y el ajo, se endurecen y se vuelven amargos.
  • Los aderezos que poseen apio reciben un sabor más fuerte, y los alimentos con curry llegan a obtener un sabor parecido al moho.
  • La sal pierde gran parte de su sabor y, los alimentos grasientos, se vuelven rancios.

Ante la necesidad de congelar alimentos es indispensable que se conozca a profundidad los puntos expresados en este artículo, ya que de cometer errores referentes a la labor podríamos terminar perjudicando nuestra salud. Cabe destacar, además de evitar congelar ciertos alimentos, también, la técnica de congelado y de descongelado son imprescindibles y deben aprenderse a manejar ya que mediante ellas podemos estar seguros de que los alimentos son aptos para su consumo una vez hayan sido descongelados.

Via Eurofrits